¡No sé como podría fallar!

Piensa despacio antes de repetir esa frase, entonces, ¿como no puedes saber que no fallará?


En primer lugar sólo se piensa así cuando no se ha probado lo suficiente o no se tiene la suficiente experiencia para imaginarse que nuestro servicio, producto o solución no funcionará en todos los casos. La mejor manera de asegurar un éxito es adelantarse al hecho de que nuestra idea no resonará en todos aquello a los que intentamos servir.


Y en segundo lugar, una vez que podamos imaginarnos que podría no funcionar es muy útil planear que haremos al respecto, ¿cuanto nos afectará?, ¿qué efectos adversos traería a nuestra empresa?, ¿cómo podríamos reparar el daño o sobreponernos?


Ojo con el exceso de confianza, o peor aún, el exceso de ignorancia puede llevarnos a no estar preparados para enfrentar contingencias que de seguro se presentarán.


El arte de resolver problemas implica muy a menudo gastar tiempo y mucha energía en crear los planes B, es decir, que haremos cuando no resolvemos el problema.


Atte.

Tu café Tres Marías

"Haciendo lo mejor de tu día"

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